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Naturaleza y paisajes

Desierto, montaña y un mar que en buena parte ya no está

Uzbekistán es uno de los dos únicos países doblemente sin litoral del mundo: todos sus vecinos tampoco tienen salida al mar. El terreno va del desierto rojo del oeste a cumbres de más de 4.600 metros en el sureste.

Montañas, estepa y arena roja

El Kizilkum —«arena roja»— cubre buena parte del centro. Al este, el Tian Shan y el Guissar-Alai se alzan deprisa: Chimgán y el embalse de Charvak están a hora y media de Taskent y conservan nieve hasta la primavera. El punto más alto, el Jazrat Sultán, alcanza los 4.643 metros en la frontera con Tayikistán. El Tian Shan occidental fue inscrito por la UNESCO en 2016. Entre la fauna: el ciervo de Bujará, la gacela persa y el leopardo de las nieves en las cotas altas, todos con programas de protección activos.

El mar de Aral

En 1960 el Aral era el cuarto lago más grande del mundo. Desviar el Amu Daria y el Sir Daria para regar algodón lo vació; en 2014 la cuenca oriental era ya suelo seco. Moynaq, antaño puerto pesquero, queda hoy a más de cien kilómetros del agua, con una hilera de pesqueros oxidados sobre lo que fue fondo marino. El lecho expuesto se convirtió en el Aralkum, el desierto más joven de la Tierra. Uzbekistán ha plantado saxaul en más de un millón de hectáreas para fijar el polvo salino.

Lo esencial

  • Uzbekistán y Liechtenstein son los dos únicos países doblemente sin litoral del mundo
  • El Jazrat Sultán, de 4.643 m, es el punto más alto del país
  • El lago Aydarkul se formó por accidente en 1969, cuando el Sir Daria desbordó un embalse
  • El Aralkum, sobre el lecho seco del mar de Aral, es el desierto más joven del planeta